Cuidado con la ‘comida reconfortante’


Agencias / Cortesía | 1/21/2021, midnight
Cuidado con la ‘comida reconfortante’
DAÑINOS. Hasta hace unas décadas, la comida rica en grasas y azúcares era escasa. Ahora se puede encontrar en cualquier parte, todo el día. |

El encierro provocado por la pandemia hizo que muchos consuman comidas reconfortantes con más frecuencia que en otras épocas. Los alimentos que comimos habitualmente de niños serán probablemente los que más nos gusten de adultos cuando se trate de ‘solaz’ a través del estómago.

En estas circunstancias, los alimentos a los que solemos recurrir cuando buscamos ‘consuelo’ o una ‘inyección de felicidad’ por vía intestinal parecen mostrar algo en común: son ricos en carbohidratos, grasas y azúcares. Diversos estudios científicos encontraron que las grasas atenúan la tristeza de los comensales con estado de ánimo disminuido.

La comida es una buena fuente de energía y el remedio para la desnutrición. Por eso, cuando comemos nuestro cerebro libera unas sustancias químicas que generan sensaciones positivas, un mecanismo evolutivo que nos empuja a buscar comida y comer una y otra vez. Un proceso similar es el que explica nuestra afición a los carbohidratos y los alimentos azucarados.

Nuestros lazos con algunos alimentos específicos guardarían relación con experiencias positivas que tuvimos, asociándolas con los sentimientos de sentirse cuidado por otros. Estas asociaciones son fuertes. Los hombres tienden a ver la comida reconfortante como una ‘recompensa’, mientras que las mujeres la ven como una ‘licencia’.

El cerebro usa esas ‘asociaciones positivas’ para mejorarnos el humor. Entonces, al comer esos alimentos, somos capaces de activar esas asociaciones que nos aportan una ráfaga de sentimientos positivos y una sensación de aceptación. Esas conexiones suelen ser inconscientes: nuestro primitivo cerebro hace eso por nosotros.

Aparte de los efectos sobre la salud habitualmente asociados con la comida con altos niveles de grasas o azúcares, como la obesidad, la diabetes y otras enfermedades, está el sentimiento de culpa que sentimos a menudo cuando no podemos evitar devorar cosas que no deberíamos comer, a veces incluso sin tener hambre. No todo el mundo se siente bien después de haber comido comida reconfortante y hay incluso quien llega a sentir angustia y fuertes remordimientos.

Los efectos de la comida reconfortante son de corta duración. Depender de ésta puede acabar haciendo infeliz a la persona, al provocar desórdenes en el estado ánimo y hasta depresión.

EL DATO

La comida reconfortante provee ‘consuelo’ o un sentimiento de ‘bienestar’ asociado con la niñez o la cocina casera, habitualmente con un alto contenido en carbohidratos y azúcar.

DEBE SABERLO

Cuando se trata de ingerir comida reconfortante, los estudios indican que las mujeres sienten más remordimiento que los hombres.